Un verdadero agente de IA precalifica la avería por WhatsApp — preguntas dirigidas, fotos, lista de problemas probables — y orienta al cliente hacia la salida correcta. Menos recepciones inútiles, menos retornos al taller, un coste de SAT que se desploma.
Sin precalificación, cada avería desencadena una recepción: el cliente se desplaza o envía, el taller abre un expediente, diagnostica — y a veces descubre que era evitable, o que se pidió la pieza equivocada. Resultado: plazos, costes logísticos, talleres saturados y clientes molestos.
La IA conduce la conversación y se adapta a cada respuesta — hasta la orientación.
En lenguaje natural por WhatsApp, con fotos. Ningún formulario, ninguna app.
Formula las preguntas adecuadas según las respuestas, como lo haría un experto.
La IA propone las causas más probables, cuantificadas, y su resolución.
Reparable a distancia, depósito en tienda, intervención a domicilio o pieza: el recorrido correcto, automáticamente.
El agente razona y reacciona; no recorre un árbol de decisión rígido. Propone, el cliente elige, el agente continúa.
Allí donde están sus clientes, sin fricción. Fotos, preguntas, orientación — en pocos minutos.
Perímetro controlado, salvaguardas de entrada/salida, escalado al reparador. La IA precalifica; no sustituye el diagnóstico final.
*Beneficios ilustrativos, a confirmar con sus datos. El cumplimiento (trazabilidad de reparación) se alimenta de paso, por diseño.
Una demo de 30 minutos sobre sus productos — el recorrido real del cliente, de la avería a la orientación.